PKT
mailing list archive
[ Other Periods
| Other mailing lists
| Search
]
Date:
[ Previous
| Next
]
Thread:
[ Previous
| Next
]
Index:
[ Author
| Date
| Thread
]
Currencies / Was: two currencies and Korean war
At 1/9/2002, Alan G. Isaac wrote:
Well then, what about Ithaca Hours?
http://www.lightlink.com/hours/ithacahours/
http://www.ithacahours.org/
Cheers,
Alan
Yes, this is an interesting question. With the recession and social crisis
in Argentina, "barter clubs" have emerged all over the country with their
own currency (called "credito"). People exchange all sorts of goods and
services, from food to psichoanalysis (this is Argentina!). It is estimated
that they do about 600 million pesos worth of business in a year. The
barter network (Red Global de Trueque) currently has 375,000 members
nationwide.
Interestingly, in some localities and cities of the interior, local
governments have started to accept "creditos" for tax payments as well as
for other services. Note that this is an after-the-fact acceptance, long
after the currency has been in circulation.
Alan Cibils
For those who can read Spanish:
www.trueque.org.ar
From Veintitres magazine of 3 Jan 2002 (available at www.data54.com.ar)
El Boom del Trueque
Por Raquel Roberti
Yo no sé por qué lo echaron si gracias al Mingo esto se llenó de gente y
duplicamos o triplicamos la clientela.? El que habla no es Eduardo
Escasany, ni Julio Werthein, ni cualquier otro banquero. Tampoco un
representante de las empresas vendedoras de máquinas de débito automático.
Mucho menos un comerciante o pequeño empresario. El que lanza la frase y
disfruta la ironía es Miguel, un cuarentón vestido de remera, vaqueros y
zapatillas que conocieron mejores épocas. Detrás de un tablón sobre
caballetes en los que se amontonan cajas de video con cartelitos de oferta,
ríe a pesar de la crisis. Y no está loco.
La feria donde Miguel intenta vender sus productos es una romería: el
sábado pasado la recorrieron cinco mil personas, una cifra que despierta la
envidia de shoppings y galerías, donde ni siquiera los regalos de Navidad
convocaron a esa concurrencia. Sin embargo, allí ?al igual que en el resto
del país? nadie vio un peso. La diferencia es que aquí nadie pretendía
hacerlo: se ejercita el trueque, una primitiva forma de comercio a la que
se vuelcan cada vez más argentinos expulsados del sistema productivo por
el, hasta hace unos días, superpoderoso ministro de Economía.
El predio de Rodolfo López y Calchaquí, en Quilmes, quedó a mitad de camino
en el sueño de albergar una fábrica: un esqueleto de ladrillos, huecos de
puertas y ventanas, y pisos de tierra atestiguan la destrucción de la
industria nacional. Pero no es un lugar muerto: todos los sábados y martes
a las tres de la tarde, el salón de la planta baja se convierte en un
hormiguero. El calor, agobiante en esa estructura, no impide que Miguel y
centenares de personas ofrezcan sus productos ?desde verduras hasta
nebulizadores, desde ropa hasta revisteros de madera? y otros tantos
averigüen precios antes de comprar.
Es una escena que se repite a lo largo de la semana en diversos puntos del
país. La Red Global del Trueque (RGT) ?una iniciativa de la organización no
gubernamental Asociación Amigos del Programa de Autosuficiencia Regional
(AAPAR)? comenzó a funcionar en 1995 pero fue este año cuando creció de
manera espectacular: de 100 mil a 375 mil socios, de 800 a 2.500 clubes o
nodos, los sitios donde se reúnen a intercambiar productos. Allí el dinero
está prohibido: usan unos billetes denominados ?créditos? con una
equivalencia sugerida de uno a uno.
Hasta ahora, la Red puso en circulación 25 millones de créditos y los
trueques de sus socios mueven en el año una masa comercial equivalente a
600 millones de pesos. En el sistema, una verdadera economía paralela, se
refugian aquellos que quedaron fuera del circuito productivo sin distinción
de razas, credos ni clase social: plomeros, psicólogos, tejedores,
pediatras, marroquineros, cocineros, comerciantes de todos los rubros,
fotógrafos, artesanos y una extensa lista de actividades.
La Red puso en circulación 25 millones de créditos (la moneda del trueque)
y sus socios mueven en el año una masa comercial equivalente a 600 millones
de pesos.
Julia siempre trabajó en tejidos de punto. Pero a mediados del ?96
comenzaron a naufragar sus fuentes laborales: las revistas especializadas
Temporada y Utilísima. La mayoría de los clientes era del interior, la zona
más afectada por las sucesivas crisis económicas, y la competencia crecía a
pasos agigantados. ?Cuando no hay plata, la gente no se fija tanto en la
calidad como en el precio y me fui quedando sin trabajo?, confirma.
Cuando supo que existían los clubes de trueque, dice, de inmediato entendió
que era una manera de mantener la calidad de vida familiar. De formación
católica, siempre trabajó en instituciones de bien social pero la idea del
trueque la atrajo por su parte solidaria: ?Hay gente que come con esto?,
cuenta como si revelara un gran secreto.
Con los créditos que obtiene por sus tejidos, Julia paga la peluquería, la
perfumería, el arquitecto que le refaccionó su casa, el tapicero y hasta el
hotel de veraneo en Villa Gesell. ?Compré hasta un canario para mis nietos.
Siempre digo que hay que encontrar la punta del ovillo y aprender a usar el
trueque para ayudar a la economía familiar.?
A cinco años de su ingreso, Julia ya casi no exhibe su mercadería en las
ferias semanales del nodo (como se llama a los lugares de intercambio) de
Almagro: ?Tengo tanta clientela que no me da el tiempo para responder a
todos. El trueque, además, me abrió muchas puertas de la economía normal,
como participar de las exposiciones de pymes y microemprendimientos que se
hicieron en el predio de Retiro y en el teatro San Martín?.
Las exposiciones de las que habla fueron organizadas por la Secretaría de
la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Economía, que apoya a la RGT
porque ve en ella el germen de microemprendimientos, sobre todo familiares.
También la Secretaría de Promoción Social del Gobierno de la Ciudad le
brinda apoyo a la iniciativa, pero en otros lugares del país la voluntad
oficial fue más concreta.
En Trenque Lauquen, Buenos Aires, los impuestos, el agua y los medicamentos
del laboratorio municipal se pueden pagar con créditos. La organización de
la Red, en esa ciudad, corrió por cuenta del municipio, que aceptó cobrar
los impuestos con mano de obra, una medida también adoptada por las
intendencias de Plottier en Neuquén, y de Gaiman en Chubut.
La imaginación para ayudar a una vida más sencilla no queda ahí: en Esteban
Echeverría los vecinos juntarán los envases de pet que, una vez molidos,
reemplazan a la arena en los bloques de hormigón. Ese fue un invento de
Ecored, una compañía que nació en la RGT.
El éxito y la expansión de la propuesta no pasaron inadvertidos para las
empresas: la fábrica de cubiertos Ari Perel vendió en la Red la mercadería
pasada de moda; la textil Di Natale distribuyó medias y Sabores del Sur
busca insumos y mano de obra para sus catering.
Con los créditos que obtiene por sus tejidos, Julia paga la peluquería, la
perfumería, el arquitecto que le refaccionó su casa y el hotel de veraneo
en Villa Gesell.
Cleo es psicóloga y trocó dos sesiones de terapia por una pulsera enchapada
en oro, regalo de cumpleaños para su hijo. Es que la RGT engloba mucho más
que productos: médicos clínicos, pediatras, oculistas, abogados,
contadores, arquitectos y fotógrafos brindan sus servicios a cambio de
créditos. Los profesionales de la salud son tantos y están tan
comprometidos con la idea solidaria, que comenzaron a formar la Red Virtual
Sanitaria. La idea es que actúe, como cualquier prepaga, mediante una cuota
mensual que se pagaría en créditos.
La Red tiene dos premisas fundamentales: el dinero está prohibido y hay que
producir primero para consumir después. Los interesados en ingresar deben
asistir a las charlas introductorias, que varían en cantidad según el club.
Allí se conversa sobre cómo poner el precio justo, cómo distribuir los
productos, cómo integrarse a la Red. Con esa mochila llena, los hasta
entonces aspirantes comienzan su camino como ?pro-sumidores?: productores y
consumidores.
Carmen Gambini vive en Florencio Varela con su marido y los cuatro chicos.
Peluquera y cosmetóloga, se quedó sin trabajo de un día para otro. La
familia sobrevivió un tiempo con el sueldo de su esposo pero las cosas no
mejoraron: ?Hubo días en que no teníamos 50 centavos para el pan. Desde que
me metí en la red, hace un año, la cosa cambió. Salimos de la crisis y es
como si tuviera un sueldo más?.
Para Saturnina Gauna, su vecina en el tablón de ofertas de Quilmes, la
cuestión no es tan sencilla: ?Para el que tiene que pagar un alquiler es
jodido, porque necesitás el efectivo. Mi marido murió hace cinco meses y
yo, por la edad, 41 años, ya no consigo trabajo de cocinera. Con esto tengo
para comer?.
Horacio Covas, Carlos De Sanzo y Rubén Ravela se conocen y trabajan juntos
en AAPAR desde hace 12 años. Se definen como ecologistas, aunque sus
profesiones son más tradicionales: químico, psicólogo y museólogo,
respectivamente. De esa relación y en el garaje de la casa de De Sanzo, en
Bernal, nació la idea del trueque.
Tenían la experiencia de un proyecto exitoso para mejorar la situación de
los pequeños agricultores: en 1990 introdujeron en ese sector las lombrices
californianas, muy requeridas por los países desarrollados para reciclar la
basura. Hoy la Argentina exporta lombrices.
En 1995, en la charla del garaje, buscaban una salida a lo que, en ese
momento, parecía una hiperdesocupación. El trueque resultó la idea más
fácil de implementar y con la que podían generar una economía paralela.
_________________________________________________________
Do You Yahoo!?
Get your free @yahoo.com address at http://mail.yahoo.com
- Thread context:
- Re: [gang8] Re: two currencies and Korean war, (continued)
- Message not available
- Message not available
- Re: [gang8] Re: two currencies and Korean war,
J. Barkley Rosser, Jr. Tue 08 Jan 2002, 23:14 GMT
- Re: [gang8] Re: two currencies and Korean war,
Warren Mosler Wed 09 Jan 2002, 01:06 GMT
- Re: two currencies and Korean war,
Alan G. Isaac Wed 09 Jan 2002, 05:30 GMT
- Re: two currencies and Korean war,
Warren Mosler Wed 09 Jan 2002, 20:30 GMT
- Currencies / Was: two currencies and Korean war,
Alan Cibils Thu 10 Jan 2002, 14:42 GMT
- Re: Currencies / Was: two currencies and Korean war,
J. Barkley Rosser, Jr. Thu 10 Jan 2002, 21:47 GMT
- Re: [gang8] Re: two currencies and Korean war,
J. Barkley Rosser, Jr. Wed 09 Jan 2002, 21:52 GMT
Re: [gang8] Re: two currencies and Korean war,
Henry C.K. Liu Fri 04 Jan 2002, 04:34 GMT
Re: [gang8] Re: two currencies and Korean war,
John O'Donnell Tue 01 Jan 2002, 01:31 GMT
[ Other Periods
| Other mailing lists
| Search
]