Marxism
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Eng and (Spa) June 16, 1955: Bombs on Plaza de Mayo, Buenos Aires
A seldom told story, that of the bombing of unarmed civilians by the
gorilla Armed Forces in June 1955. 350 civilians dead and 2000
wounded, that no press release honored anywhere in the world.
And wonderfully told by Tito Bardini.
The story, by the way, puts in black on white which were Perón's
actual sources of power between 1945 and 1955: the working class and
the armed forces. It was the unbalance between these forces against
oligarchic-imperialist murderous conspiracy which sealed the fate of
Perón in 1955, and Bardini gives all the clues to this understanding.
On the other hand, things like those told here rank highest among the
facts on Argentinean history that our "Left", shyly, tries to hide
beneath the rug of high sounding and hollow words. Most of them (not
_all_ of them but _most_), in those days, were on the side of the
criminals against Perón and the working class. What kind of a Left is
a Left that sides with murderers of their own, mostly working class,
fellow countrypeople, is something that escapes my imagination.
I have been lucky enough to have a first hand version of what
happened that day, because my now late father in law happened to be a
bank employee who worked at the headquarters of the Housing Mortgages
Bank, in Plaza de Mayo, and was caught in the nightmare just as many
other thousands of passers by. Bardini's excellent epic dims away
when confronted with the stories told by those who were right there,
on the spot, watching in awe the airplanes shooting on unarmed
civilians before flying away to Montevideo, where they were received
as heroes.
Among the military who commanded those airplanes you could have
discovered many of those who would lead Argentina after 1976.
Brigadier Cacciatore, for example, who was the Major of Buenos Aires
during the Proceso and who coined the most meaningful phrase: "As a
citizen, take care; as a taxpayer, demand". That is, citizens have no
rights, only duties; it is money that allows you to make demands and
gives you any right... This is the kernel of what is known as
"liberal" thinking in Argentina.
OK. After the introduction, I leave you with an excellent article, in
a wonderful prose, by Tito Bardini, an Argentinean journalist who
began his political carreer as a right-wing nationalist, fought in
the armed resistance during the 70s (as a member of the ERP 22 de
Agosto, the fraction of the ERP which split over the issue of
Peronism and desired to support the popular government in 1973), and
had to live in exile after 1976.
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16 DE JUNIO DE 1955: BOMBAS SOBRE PLAZA DE MAYO
Roberto Bardini
En la mañana del 16 de junio de 1955, efectivos de la marina
de guerra y "comandos civiles" intentan sin éxito copar la
Casa Rosada y tomar prisionero al presidente Juan Perón. El
mandatario busca refugio en el edificio del ministerio de
Guerra y se dispone a sofocar la rebelión. A mediodía,
aviones Gloster Meteor de la Armada bombardean y ametrallan
la sede del gobierno y la Plaza de Mayo. Una de las primeras
bombas estalla en el techo de la Casa Rosada. Otra, le pega
a un trolebús lleno de pasajeros y mueren todos.
Los aviadores subversivos lanzan nueve toneladas y media de
explosivos. Hay 350 muertos y 2 mil heridos. Setenta y nueve
personas quedan lisiadas en forma permanente. Los agresores
huyen hacia Uruguay, donde solicitan asilo político.
Al día siguiente, el diario Clarín -que no se caracteriza
por sus simpatías peronistas- escribe: "Las palabras no
alcanzan a traducir en su exacta medida el dolor y la
indignación que ha provocado en el ánimo del pueblo la
criminal agresión perpetrada por los aviadores sediciosos
que ayer bombardearon y ametrallaron la ciudad".
Fue la segunda vez en toda la historia argentina que la
ciudad de Buenos Aires era bombardeada. La primera ocurrió
a principios del siglo diecinueve, durante las invasiones
inglesas de 1806 y 1807. En esta ocasión, a mediados del
siglo veinte, no existía un estado de guerra, quienes
atacaron por sorpresa vestían uniformes militares
argentinos y las víctimas fueron civiles desarmados,
también argentinos.
El ataque a traición de los aviadores navales subversivos
produce un terrible impacto emotivo en la población. Durante
meses no se habla de otra cosa en los hogares de todo el
país. En "Dossier Secreto - El Mito de la Guerra Sucia", el
periodista norteamericano Martin Andersen cita el informe
de un analista de la embajada de Estados Unidos en Buenos
Aires, quien describe este estupor generalizado en un
mensaje enviado a Washington a las tres semanas del
sangriento acontecimiento:
"Este tipo de hecho es enteramente ajeno a la historia de
la Argentina moderna (...). El bombardeo del 16 de junio
de 1955 explotó con una fuerza cataclísmica, por tanto,
sobre una población civil condicionada por un siglo de paz
y que tenía la confirmada creencia de que semejantes cosas
no ocurrían en la Argentina. Se detecta en la gente no sólo
el sentimiento de escándalo, sino de vergüenza de que
semejante matanza de civiles inocentes pudiera haber
ocurrido en el corazón de Buenos Aires".
EL INCENDIO DE LAS IGLESIAS
Perón no quería enfrentamiento entre las fuerzas armadas y,
mucho menos, entre militares y trabajadores. Aquel 16 de
junio de 1955, después del primer bombardeo a la Casa de
Gobierno, el general le ordenó a un mayor del ejército que
fuera a hablar con el secretario general de la CGT:
-Ni un solo obrero debe ir a la Plaza de Mayo- le dijo al
oficial. Y refiriéndose a los aviadores navales, agregó:
-Estos asesinos no vacilarán en tirar contra ellos. Ésta
es una cosa de soldados. Yo no quiero sobrevivir sobre
una montaña de cadáveres de trabajadores.
El relato de este hecho tiene una dimensión mayor porque su
autor es Pedro Santos Martínez, un historiador insospechado
de simpatías peronistas (citado en "1946-1955 - La Nueva
Argentina", La Bastilla, Buenos Aires, 1988).
Los obreros salieron a la calle igual, al grito de "¡Perón,
Perón!" Muchos fueron masacrados desde el aire o al quedar
atrapados entre dos fuegos. Sus cadáveres permanecieron
dispersos en la Plaza de Mayo, mientras tropas leales y
rebeldes se tiroteaban en el triángulo formado por la
Secretaría de Marina, la de Ejército y la Casa Rosada.
[Comentario de N. Gorojovsky para que aquellos que no conocen Buenos
Aires sepan bien de qué se trata: ese triángulo es un área de unas
tres hectáreas sin refugio alguno, donde la multitud estaba inerme y
expuesta a la aviación gorila como un rebaño en el brete del
matadero]
Martínez describe otro episodio que da una idea de las
convicciones morales de los golpistas. Por la tarde, los
subversivos atrincherados en la Secretaría de Marina
desplegaron una bandera blanca que, de acuerdo a las reglas
militares, sólo podía significar dos cosas: diálogo o
rendición. El general peronista Juan José Valle y otros
oficiales leales se dirigieron al lugar para parlamentar,
con instrucciones de ser tolerantes con los rebeldes.
Cuando la comisión se acercó al edificio, la bandera blanca
fue arriada y una ametralladora los recibió con ráfagas de
plomo.
Perón narra en su libro "Del Poder al Exilio", citado por
Martínez, que cuando una multitud enardecida se concentró
con garrotes frente a la Secretaría de Marina, el almirante
golpista que estaba al mando envió un "dramático" mensaje
al jefe del ejército: "Intervenga. Mande hombres. Nos
rendimos, pero evite que la muchedumbre armada y enfurecida
penetre en el edificio".
Ese mismo día, después de recuperar el edificio, el general
Valle le dijo a Perón:
-Mi general, este ejército no le va a servir para la revolución
popular. Arme a la CGT.
El militar ignoraba que con esas palabras firmaba su propia
sentencia de muerte. El ejército nunca le perdonaría su
lealtad a Perón.
En la noche, como reacción popular a los bombardeos, fueron
saqueadas e incendiadas la Catedral Metropolitana y las
iglesias de Santo Domingo, San Francisco, San Ignacio, San
Miguel, La Merced, del Socorro, San Nicolás de Bari, San
Juan Bautista, la capilla San Roque y templos de Olivos y
Vicente López. Poco después, trascendió que el Papa Pío XII
ha excomulgado al general Perón.
(Nota al pasar: curiosamente, Pío XII siempre se negó a
tomar idéntica medida con Benito Mussolini y Adolfo Hitler.
Según algunos historiadores, el Papa le debía a Mussolini
el reconocimiento del Vaticano como un Estado soberano de
dos kilómetros cuadrados de superficie, con inmunidad
diplomática y exención de impuestos. Investigaciones
periodísticas de postguerra evidenciaron, asimismo, que el
Vaticano organizó "a cambio de ciertas compensaciones
económicas" una muy eficaz red de escape de los nazis
hacia Estados Unidos y América del Sur).
Durante años, los antiperonistas repetirán que los
incendiarios de los templos contaban con la complicidad de
policías y bomberos. Y los historiadores oficiales pondrán
más énfasis en la quema de las iglesias que en la masacre
de civiles perpetrada horas antes por la aviación naval.
Años después, muchos jóvenes repetirán lo que escucharon de
chicos en sus casas. Desconocerán que antes los
antiperonistas habían matado, herido o mutilado a más de
2 mil personas.
CINCO POR UNO
El 6 de julio de 1955, Buenos Aires amanece con nieve por
primera vez en muchos años. Algunos agoreros se empeñan en
interpretar la novedad como una señal de que vendrán tiempos
difíciles. Los acontecimientos posteriores confirmarán las
sombrías predicciones.
Luego del bombardeo de la aviación naval a la Plaza de Mayo,
Perón no sólo no toma revancha "contrariando el sentimiento
de sus propios seguidores" sino que busca la pacificación
interna. En julio, levanta el estado de sitio, deja en
libertad a varios detenidos políticos y elimina algunas
restricciones políticas. El 31 permite utilizar la radio, el
principal medio de comunicación de la época, a dirigentes
opositores.
Perón ofrece renunciar a la jefatura del movimiento peronista
y mantener sólo el cargo de presidente de la nación. En
búsqueda de la reconciliación, el general cambia a
integrantes de su gabinete, sustituye al jefe de policía y
se desprende de Raúl Apold, su jefe de propaganda. Al mismo
tiempo, designa a John William Cooke como interventor del
partido en la Capital Federal.
[Nota de N.G.: en realidad, Perón estaba dando un giro hacia la
izquierda a su movimiento, cosa que se ve claramente también en el
nombramiento de Leloir en la conducción del PJ; al mismo tiempo
intentaba aplacar a la oposición oligárquica y de clase media
enfeudada a la oligarquía otorgándoles concesiones y perdones]
Sin embargo, la situación ha llegado a un punto sin retorno.
Conservadores, radicales, comunistas y socialistas exigen
la renuncia del presidente. El Ejército, la Marina y la
Aeronáutica conspiran abiertamente y los "comandos civiles"
se organizan.
El 31 de agosto, Perón ofrece su dimisión. Una concentración
en Plaza de Mayo, organizada por la CGT, lo obliga a retirarla.
En ese mismo acto, el general cambia su tono de voz y rectifica
el rumbo:
-Por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco
de ellos- promete a la muchedumbre. (Dos décadas más tarde,
miles de muchachos peronistas corearán: "¡Cinco por uno / no
va a quedar ninguno!").
En su libro "1945", el historiador Félix Luna sostiene: "La
oratoria de Perón era fresca, original, feliz en sus
ocurrencias y hasta en sus ocasionales chabacanerías.
Expresaban una personalidad arrolladora, sanamente agresiva,
nutrida de una sabiduría suburbana que su auditorio
comprendía inmediatamente. Los discursos de 1955, en cambio,
fueron ululantes convocatorias al odio".
[Nota de N. Gorojovsky: Vale la pena recordar a los no argentinos que
Félix Luna, radical con fama de "amplio y progresista", siempre ha
sido un funcionario de los gobiernos antinacionales, donde tiene un
puesto casi vitalicio en el área de Cultura]
POSTALES ANTIGUAS
En 1955, la Universidad es un tibio invernadero de
antiperonistas imberbes, a los cuales la historia irá
colocando en los años siguientes en posiciones nunca
imaginadas por ellos mismos. Junto al conservador católico
Mariano Grondona, complota otro estudiante: Oscar Camillión.
Ambos serán más tarde funcionarios de algunos gobiernos
Quizá Grondona ignora que su principal actividad futura
sería el periodismo. No sabe, por supuesto, que en 1958
comenzará a escribir en el diario La Nación y a principios
de los sesenta en el semanario Primera Plana, que en los
setenta publicará comentarios en la revista Extra, del ex
peronista Bernardo Neustadt, y que juntos conducirán Tiempo
Nuevo, un programa de televisión. Tampoco sabe que a
principios de los ochenta sería director de la revista
interamericana Visión, en la que tiene intereses el tirano
nicaragüense Anastasio Somoza (comparado con él, el odiado
Perón es casi un boy scout).
El antidictatorial y antijusticialista Camillión desconoce
que en los ochenta se convertiría en ministro de Relaciones
Exteriores del dictador Leopoldo Galtieri y en los noventa
en ministro de Defensa del justicialista Carlos Saúl Menem.
También desconoce, claro, que a mediados de esa década
tendrá que comparecer en Hora clave, el programa de Grondona
en TV para jurar que no tiene nada que ver con el contrabando
de armas argentinas a Ecuador y Croacia.
Otro de los "comandos civiles" es el estudiante de
ingeniería Guido Di Tella. Cuarenta años después, sin ser
diplomático de carrera ni peronista, Di Tella sería designado
ministro de Relaciones Exteriores del segundo gobierno de
Menem.
Desde una posición ideológica distinta a la de ellos, pero
que coincide en la lucha contra el "nazifascismo" peronista,
se destacan en la Universidad un par de belicosos militantes
de la Federación Juvenil Comunista: Norma Kennedy y Moisés
Ikonicoff.
Es posible que la comunista Kennedy no intuyera que en los
sesenta se convertirá en una fanática peronista y ferviente
anticomunista, en los setenta en una ortodoxa perseguidora de
peronistas "de izquierda" y en los noventa en una decadente
solitaria, cuyo único espacio disponible será el show
periodístico del animador televisivo Mauricio Goldfarb, más
conocido como Mauro Viale. El folklore peronista asegura que
la Kennedy fue la primera mujer del movimiento en empuñar
una ametralladora.
Es probable que Ikonikoff -estudiante de Ciencias Económicas,
preso político después del fallido golpe del 16 de junio de
1955 y futuro abogado con diploma de honor- ya pensara viajar
a Francia para estudiar en La Sorbona. Lo que no es probable
que imaginara es que Perón lo convocará a inicios de los
setenta para colaborar como director del Instituto Nacional
de la Administración Pública (INAP) y que será viceministro
del Interior durante la presidencia de Carlos Menem. Y, con
certeza, en esos años de antiperonismo universitario jamás se
le cruzó por la cabeza que a los sesenta y tres años de edad
se daría el gusto de transformarse en actor de teatro cómico y
compartir el escenario con pechugonas vedettes muy livianas de
ropa.
Los circunstanciales aliados universitarios tienen un objetivo
común: derrocar al "tirano". Por eso, los trabajadores no ven a
los estudiantes con simpatía y en las paredes pintan "Alpargatas
sí, libros no."
Copyright © 2000 - InterPrensa48@xxxxxxxxxxxxx
------- End of forwarded message -------
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro@xxxxxxxxxxxxxxx
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
"Sí, una sola debe ser la patria de los sudamericanos".
Simón Bolívar al gobierno secesionista y disgregador de
Buenos Aires, 1822
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
- Thread context:
- Convoy attacked,
Louis Proyect Sun 15 Jun 2003, 22:43 GMT
- Forwarded from Anthony (antiwar movement),
Louis Proyect Sun 15 Jun 2003, 22:23 GMT
- CNN vs. FOX,
m Sun 15 Jun 2003, 20:58 GMT
- Semicolonial and colonial resistences,
Nestor Gorojovsky Sun 15 Jun 2003, 17:21 GMT
- Eng and (Spa) June 16, 1955: Bombs on Plaza de Mayo, Buenos Aires,
Nestor Gorojovsky Sun 15 Jun 2003, 16:41 GMT
- It's official - Iraqi trailers made hydrogen,
Eli Stephens Sun 15 Jun 2003, 16:01 GMT
- Good Friday agreement -- Dublin radio discussion,
James Daly Sun 15 Jun 2003, 14:33 GMT
- "Enough is enough",
Louis Proyect Sun 15 Jun 2003, 14:28 GMT
- Lewis and Clark,
Louis Proyect Sun 15 Jun 2003, 14:20 GMT
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