Marxism
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(es) 4/4 J. Petras sobre ONGs / NGOs
=====QUARTA DE QUATRO PARTES======
Las ONG se convirtieron en el rostro de la comunidad del neoliberalismo
intimamente ligadas con los poderosos y complementaron así su labor
destructiva con proyectos locales. En efecto, los neoliberales organizaron
una operación de pinza o estrategia doble. Desgraciadamente, muchos
izquierdistas sólo se enfocaron en el neoliberalismo desde arriba y desde
fuera (FMI y BM) y no en el neoliberalismo desde abajo y desde dentro (las
ONG y las microempresas).
Una razón importante para este error de apreciación fue la conversión de
muchos neomarxistas a la fórmula y a la práctica de las ONG. El postmarxismo
fue el boleto de tránsito ideológico de la política de clases al desarrollo
comunitario, del marxismo a las ONG.
Mientras los neoliberales transferían lucrativas propiedades estatales al
rico sector privado, las ONGs no formaban parte de la resistencia de los
sindicatos. Al contrario, participaban activamente en proyectos privados
para promover el discurso de la empresa privada (auto-ayuda) en las
comunidades locales enfocándose en la microempresa. Las ONGs construyeron
puentes ideológicos entre los capitalistas en pequeña escala y los
monopolios que se benefician de la privatización, todo en nombre del
atiestatismo y formando sociedades civiles.
En tanto los ricos acumulaban vastos emporios financieros a partir de la
privatización, los profesionales de la clase media de las ONGs obtuvieron
pequeñas sumas para financiar oficinas, transportes y una actividad
económica en pequeña escala. Políticamente, lo importante es que las ONGs
despolitizaron a sectores de la población, redujeron su compromiso con los
empleados públicos y nombraron a líderes potenciales para proyectos
pequeños.
Las ONGs se abstienen de participar en las luchas de los maestros de
escuelas públicas y educadores del sistema oficial contra sueldos y recortes
presupuestales, porque su presupuesto proviene de gobiernos neoliberales.
En realidad, las ONGs no son no gubernamentales. Reciben fondos de gobiernos
extranjeros o trabajan como subcontratistas privados locales. Con frecuencia
colaboran abiertamente con dependencias gubernamentales a nivel local o
transnacional. En este sentido, las ONGs ponen en peligro la democracia, al
quitar los programas sociales de las manos de la gente local y sus
funcionarios de elección popular, y crear dependencia en funcionarios
extranjeros.
Además desvían la atención y luchas populares del presupuesto nacional hacia
la autoexplotación, para garantizar los servicios sociales locales. Esto les
permite a los neoliberales restringir los presupuestos sociales y transferir
fondos del Estado para subsidiar las cuentas incobrables de los bancos
privados, créditos a los exportadores, etc.
La autoexplotación ( la autoayuda) significa que, además de pagar impuestos
al Estado y no recibir nada a cambio, los empleados tienen que trabajar
horas extras con recursos marginales, gastando sus escasas energías para
obtener servicios que los burgueses obtienen del Estado.
En la forma más fundamental, la ideología de las ONGs de la actividad
voluntaria privada mina el sentido público, la idea de que el gobierno tiene
una obligación de velar por sus ciudadanos y proporcionarles vida, libertad
y búsqueda de la felicidad: que la responsabilidad política del Estado es
esencial para el bienestar de los ciudadanos.
Contra ese concepto de responsabilidad pública las ONGs promueven la idea
neoliberal de la responsabilidad privada de los problemas sociales y la
importancia de los recursos privados para resolver esos problemas. En
realidad imponen una carga doble a los pobres: la de pagar impuestos para
financiar al Estado neoliberal, que sirve a los ricos, y la autoexplotación
privada que se ocupe de sus propias necesidades.
ONG y movimientos sociopolíticos
Las ONGs ponen énfasis en los proyectos, no en los movimientos; movilizan a
la gente para que produzca en los márgenes, no para luchar por controlar los
medios básicos de producción y riqueza: se enfocan a la asistencia técnica y
financiera de proyectos, no en las condiciones estructurales que forman la
vida cotidiana. Las ONG se apropian del lenguaje de la izquierda: Poder
popular, igualdad, desarrollo sustentable, liderazgo popular, tec.El
problema es que ese lenguaje está ligado a un ámbito de colaboración con los
donantes y las dependencias gubernamentales que subordinan la actividad
práctica a la política no conflictiva.
Las ONGs y su personal profesional postmarxista compiten directamente con
los movimientos sociopolíticos para adquirir influencia entre los pobres,
las mujeres y los marginados, las minorías raciales, etc. Su ideología y
práctica desvía la atención de las fuentes y las soluciones de la pobreza.
Hablar de microempresas en vez de explotación de parte de los bancos
extranjeros, se basa en el concepto de que el problema es de iniciativa
individual, no de la transferencia de los ingresos al extranjero.
La ayuda de las ONGs afecta a pequeños sectores de la población y establece
una competencia entre comunidades por los escasos recursos, lo cual genera
distinción y rivalidades internas y externas que perjudican la solidaridad
de clase. Lo mismo sucede entre los profesionales: cada uno establece sus
ONGs para solicitar fondos del extranjero. Compiten con propuestas "al
gusto" de los donantes extranjeros, mientras afirman hablar en nombre de más
seguidores.
El efecto real es la proliferación de las ONGs que fragmentan las
comunidades pobres y las convierten en grupos sectoriales y subsectoriales
incapaces de ver de manera más amplia el cuadro social que los aflige y
menos capaces aún de unirse en la lucha contra el sistema.
Las experiencias recientes demuestran que los donadores extranjeros
financian proyectos durante las crisis, pero una vez que los movimientos
menguan, cambian el financiamiento a colaboración del régimen, y adaptan los
proyectos de las ONG a su agenda neoliberal. La estructura y agenda de las
ONG, con su postura apolítica y su enfoque de auotayuda, despolitiza y
desmoviliza a los pobres. Además, refuerzan el proceso electoral alentado
por los partidos neoliberales y los medios de comunicación.
Las ONGs hablan de excluidos, de los sin poder, de la pobreza extrema, de la
discriminación por sexo o raza, pero no pasan de los síntomas superficiales
para abordar el sistema social que produce estas condiciones. Incorporan a
los pobres a la economía neoliberal por medio de una acción voluntaria
puramente privada, las ONGs crean un mundo político donde la apariencia de
solidaridad y acción social disimula una conformidad conservadora con la
estructura de poder nacional e internacional.
No es coincidencia que conforme las ONGs se han hecho dominantes en ciertas
regiones, la acción política independiente de clase ha declinado, y el
liberalismo no tiene freno. La línea de fondo es que el crecimiento de las
ONGs coincide cada vez más con el financiamiento del neoliberalismo y la
profundización de la pobreza en todas partes.
A pesar de sus afirmaciones de muchos éxitos a nivel local, el poder general
del neoliberalismo no tiene rival, y las ONGs buscan cada vez más posiciones
en los intersticios de poder. El problema de formular alternativas se ha
impedido en otra forma. Muchos de los antiguos líderes de movimientos
guerrilleros y sociales, sindicatos y organizaciones femeninas han sido
atraídos por las ONGs. La oferta es tentadora: mayor salario, prestigio y
reconocimiento de los donantes extranjeros, conferencias y redes en el
extranjero, personal de oficina y relativa seguridad de no verse sujetos a
represión. En cambio, los movimientos sociopolíticos ofrecen pocos
beneficios materiales, pero mayor respeto e independencia y, lo que es más
importante, la libertad de retar al sistema político y económico.
Las ONGs y sus patrocinadores financieros en el extranjero (BID y BM)
publican boletines con narraciones sobre el éxito de las microempresas y
otros proyectos de autoayuda, pero no mencionan los elevados índices de
fracasos conforme baja el consumo popular, importaciones baratas inundan el
mercado y las tasas de interés suben en espiral.
Hasta los éxitos afectan sólo a una pequeña fracción del total de los pobres
y sólo afectan en el sentido de que otros no pueden ingresar en el mismo
mercado. El valor propagandístico del éxito individual de la microempresa,
no obstante, es importante para crear la ilusión de que el neoliberalismo es
un fenómeno popular. Las frecuentes explosiones populares de violencia que
tienen lugar en regiones donde existe la promoción de la microempresa,
sugiere que la ideología no es hegemónica y que las ONGs todavía no
desplazan a los movimientos independientes de clase.
Las ONGs fomentan un nuevo tipo de colonialismo y dependencia cultural y
económica. Los proyectos se diseñan, o al menos se aprueban, según las
normas de las prioridades de los centros imperialistas o sus instituciones.
Son administrados y vendidos a las comunidades. Se hacen evaluaciones por y
para las instituciones imperialistas. Los cambios en el financiamiento de
las prioridades o las malas evaluaciones tiene como consecuencia el abandono
a su suerte de los grupos, comunidades, granjas y cooperativas.
Todo y todos se disciplinan cada vez más para cumplir con las demandas de
los donantes y los evaluadores de sus proyectos. Los nuevos virreyes
supervisan y garantizan el cumplimiento de las metas, los valores y las
ideologías del donante, así como el uso adecuado de los fondos. Donde se
registran éxitos, dependen en gran medida del apoyo continuo del extranjero
para evitar que se derrumben.
Aunque la mayor parte de las ONGs son cada vez más instrumentos del
neoliberalismo, hay una pequeña minoría que intenta desarrollar estrategias
alternas que apoyen la política de clase y el antiimperialismo. Ninguna de
ellas recibe fondos del BM o de dependencias gubernamentales estadounidenses
o europeas. Apoyan los esfuerzos para ligar el poder local con el poder
estatal. Relacionan los proyectos locales con los movimientos nacionales que
ocupan, defienden la propiedad pública y nacional contra las
multinacionales...En una palabra, no son postmarxistas.
* Disponibilizado no sítio de Rebelión (Espanha) em 14 de janeiro de 2000
** James Petras é sociólogo estadunidense
- Thread context:
- Re: Student organising and organisations, (continued)
- South Afrivca and Ireland a Comparison,
Jim Monaghan Wed 09 Feb 2000, 14:03 GMT
- (es) 4/4 J. Petras sobre ONGs / NGOs,
magellan Wed 09 Feb 2000, 13:51 GMT
- (es) 3/4 J. Petras sobre ONGs / NGOs,
magellan Wed 09 Feb 2000, 13:48 GMT
- South African Evictions: Chatsworth,
Russell Grinker Wed 09 Feb 2000, 13:34 GMT
- News from SA,
Russell Grinker Wed 09 Feb 2000, 13:02 GMT
- Fwd: Re: L-I: RV: Haider‘s question,
Johannes . Schneider Wed 09 Feb 2000, 11:37 GMT
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